Bloqueos emocionales: señales claras, origen en la infancia y 3 ejercicios para empezar a liberarlos

Picture of Ximena Ávila

Ximena Ávila

Terapeuta Cuántica Integral

A veces no es pereza.
No es falta de disciplina.
Ni “ser demasiado sensible”.

A veces es un bloqueo emocional: una carga interna que quedó guardada cuando no tuviste recursos para sostener lo que sentías.

Y lo más importante: no te define, pero sí influye en cómo piensas, cómo reaccionas, cómo te relacionas y cómo decides.

 

¿Qué es un bloqueo emocional?

Es una emoción no procesada (o reprimida) que se queda “atada” a una experiencia del pasado.
Puede venir de una situación fuerte (trauma), pero también de pequeñas repeticiones: críticas, invalidación, exigencia, abandono emocional, miedo constante.

El bloqueo se convierte en patrón:

  • te protege,

  • pero también te limita.

 

Señales comunes de bloqueo emocional

1) Reacciones desproporcionadas

Te enojas o te derrumbas por cosas pequeñas. No es el presente: es el pasado tocando la puerta.

2) Autosabotaje

Cuando algo va bien, haces algo para volver al “lugar conocido”: postergar, dudar, abandonar, justificar.

3) Dificultad para poner límites

Dices “sí” por miedo a perder. Te cuesta sostener tu verdad.

4) Sensación de vacío o desconexión

No sabes qué quieres. No sientes dirección. Te “funciona” la vida, pero no la habitas.

5) Ansiedad o miedo sin explicación lógica

Tu cuerpo responde como si estuvieras en peligro, aunque “todo esté bien”.

 

¿Por qué muchas raíces están en la infancia?

Porque es el momento en el que:

  • formamos creencias sobre nosotros (“no soy suficiente”),

  • aprendemos cómo se ama (“para que me quieran debo…”),

  • y definimos cómo sobrevivimos emocionalmente.

La infancia no se trata solo de lo que pasó, sino de cómo lo interpretaste.

Y esa interpretación puede seguir activa hoy.

 

¿Cómo se liberan esos bloqueos en un proceso terapéutico espiritual?

Liberar no es pelearte contigo.
Es mirar con consciencia, comprender el mensaje, sanar la memoria y crear una nueva respuesta.

Cuando integras herramientas como:

  • meditación guiada,

  • lectura emocional,

  • biodescodificación,

  • y un enfoque lógico-consciente (como LGC),

puedes llegar a la raíz, comprender el aprendizaje y empezar a actuar desde tu versión más presente, no desde la herida.

 

3 ejercicios simples para empezar hoy

Ejercicio 1: “¿Qué me está recordando esto?”

  1. Identifica una emoción repetitiva (ansiedad, rabia, tristeza).

  2. Pregúntate: ¿Qué parte de mi historia se activa con esto?

  3. Escribe: “Esto me recuerda a cuando…”

No busques perfección. Busca honestidad.

Ejercicio 2: respiración + cuerpo (3 minutos)

  • Inhala profundo 4 segundos

  • Sostén 2

  • Exhala 6

  • Repite 6 veces

Luego coloca una mano en el pecho y pregunta:
¿Qué necesito hoy para sentirme a salvo?

Ejercicio 3: “Cambio de percepción”

Escribe una frase que sueles pensar cuando te bloqueas:

  • “No puedo”

  • “No soy suficiente”

  • “Me van a abandonar”

Ahora reescríbela con una verdad más consciente:

  • “Estoy aprendiendo”

  • “Estoy a salvo en mí”

  • “Puedo elegir diferente”

 

¿Cuándo conviene pedir acompañamiento?

Cuando sientes que:

  • lo intentas y vuelves al mismo patrón,

  • te cuesta sostenerte sol@,

  • o necesitas una guía para ir más profundo sin abrumarte.

Un proceso acompañado te ahorra vueltas, desgaste emocional y confusión.


👉 Agenda tu sesión
👉 Si tienes dudas antes: Contáctame

Más Artículos que te pueden interesar:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Diseñado por Erickraw Group para Ximena Avila * 2025